Sobre Teresa Sarto

A mi
TERESA SARTO

 ̈ La poesía y el arte poseen dos condiciones : tienen que elevarse por encima de lo real y permanecer dentro de lo sensible ̈

E. SCHILLER

En esta tu búsqueda de condiciones, nunca fingida, sabes que caminas hacia la libertad, pero que solo podrás ser del todo libre cuando consigas interpretar subjetivamente la percepción de cada cosa, best powerline adapter reduslim en farmacias de cada cuestión donde se mantienen imperativos que satisfacen los sentidos desde lo mas esencial, aunque lo esencial siga siendo invisible a los ojos, como apuntaba “El Principito”.

Tomás de Aquino define lo bello

La expresión autores de ensayos es bastante popular para la mayoría de los alumnos de cada edad, ya que se trata simplemente de tener la capacidad de escribir una tesis y también exponer su cerebro a algo nuevo. Es posible que haya encontrado el término escritores de ensayos todo el tiempo. Pero, ¿sabe cómo se supone que debe actuar con estos temas? Este artículo le dará algunos consejos excelentes para escribir un ensayo. Esto es precisamente lo que hice cuando era alumno. Algunos obtuvieron y podrían haber obtenido mejores consejos para el servicio de redacción de ensayos o intentaron investigar y ver los resultados.

como aquello que agrada a la vista.

Pero el universo de Teresa Sarto, se dirige, como siempre, hace ella. A tratar de comprender y simbolizar la belleza que percibe de las formas, para interpretarla en claves de equilibrio y armonía con objeto de intentar conducir nuestros sentimientos hacia el sosiego emocional

Eusebio Sánchez Blanco

GLIPTODONTE

Simbología en serigrafías digitales

La primera imagen que esta autora nos propone utiliza parte de las referencias visuales del caparazón aunque, tratadas de tal forma, que acaba por ocultar y mimetizar el motivo original en el interior de una habitación. Dicho ejercicio de camuflaje resulta tan intenso que resulta difícil identificar alguna de las partes de la imagen de partida en la composición final. Las otras dos imágenes plantean ciertas contradicciones entre sí. En una de ella, el caparazón del fósil se encuentra integrado en un ambiente con claras connotaciones de arquitectura veneciana, suntuosa y refinada. En dicho ambiente, el caparazón se convierte en un elemento decorativo más. Sin embargo, en la tercera imagen se produce una integración visual (obtenida mediante solapamiento y transparencia) entre la forma del caparazón y un carro perteneciente al mundo rural, lo que aleja claramente el resultado de la elegancia decadente de la imagen anterior. En esta última imagen, la estructura híbrida obtenida mediante la combinación singular de las ruedas de la carratera y el caparazón, bien podría sugerir la idea de un arma ofensiva, a caballo entre un ariete y carro blindado.

José Gómez Isla
Profesor Titular de la Universidad de Salamanca

Teresa Sarto o la piel de las cosas

 ̈….la palabra que significa best powerline adapter reduslim en farmacias a la vez piel y cuerpo. Además, es la que acaba dando chroma. Cromático y cromatismo derivan de ella. Por eso el cromatismo sobrio, mínimo, es tan significativo. La piel de las cosas me lleva a citar al gran poeta Alfonso Canales. En Los años escribe que el mayor premio:

es lograr el lenguaje
con el que los balcones, definitivamente
abiertos, comunican
su saber soleado a las estancias;
sacar del negro engaño a la tiniebla,
y a la misma penumbra de sus grises cenizas;
en la piel de las cosas
acomodar la luz, como quien créese
divino y con la fuerza
de la garganta hace que se levante un mundo
resistente a los años.

Ya hemos dicho que poeta y artista son sinónimos. Este hermoso poema nos confirma que La piel de las cosas trata de asuntos platónicos: trascendentes e imperecederos. Lo que corresponde al arte.

Juan Antonio González-Iglesias

A Teresa Sarto

In memoriam

Te encontré  en la ciudad

y tu dolor me escondiste

en las cenefas de tus labios.

Lo habías guardado hace años

en tus alacenas interiores 

veladas por encaje y celosías.

Dejabas entrever en aquel tiempo

la luz  que acariciabas 

con  tus pínceles íntimos.

¡Ay,  aquella muñeca rota!

El  corazón se le salía del pecho

para ver entre  los pliegues del vestido  

las risas de tu infancia.

Y en tus manos maestras 

tus alumnos la encontraban 

entre  plumas y antiguos decorados,

que te has llevado contigo a las estrellas.

Luis Frayle, Salamanca, 19- 10 – 19